El estado de enamoramiento es bueno para la salud, ayuda a frenar el envejecimiento, mejora el ánimo, disminuye el estrés y previene de enfermedades.
El enamoramiento está producido por la "feniletilamina", un compuesto orgánico de la familia de las anfetaminas que es la responsable de los cambios físicos que experimentamos cuando nos enamoramos, como ponerse rojo o sentir 'mariposas en el estómago'.
Este compuesto se libera con actos tan simples como un cruce de miradas, un roce o un apretón de manos.
Tanto en la primera fase del enamoramiento, como en las parejas estables de larga duración, según ha expuesto, "el amor tiene notables efectos para la salud", algunos tan sorprendentes como "el embellecimiento de la piel, el cabello y las uñas, gracias al aumento de estrógenos".
Además, previene el envejecimiento prematuro y aumenta la sensación de vitalidad, ya que se libera la hormona de la melatonina. "Por eso, cuando estamos enamorados no sólo nos vemos mejor, sino que nos ven mejor, nuestra autoestima crece", ha asegurado.
El amor hace que aumente la norepirefrina, la conocida como 'hormona del estrés', que afecta a la atención y el estado de ánimo. Su aumento hace que estemos más atentos y sensibles a la persona que amamos y nos lleva a "darnos por completo" y mimar y cuidar al otro.
Sus "beneficiosas consecuencias" no terminan ahí, puesto que el enamoramiento fortalece el sistema inmunológico, "previniéndonos de enfermedades y ayudándonos a una mejor y pronta recuperación".
Esto es así gracias a las endorfinas, que aumentan la sensación de bienestar en nuestro cuerpo y nos ayudan a soportar mejor el dolor, ya sea físico o psicológico.
No hay comentarios: